Repudio al apuro de las autoridades por autorizar obras no reglamentadas en el PN Iguazú.

Las autoridades de Parques Nacionales están apuradas por aprobar nuevas obras en el área cataratas que se oponen de plano a los establecido en el Plan de Gestión (PG) del PNI 2017 – 2023 , aprobado por esta misma gestión (Res. APN HD Nº 76/2018).


Cabe mencionar que, mientras un equipo técnico integrado por personal del Parque Nacional Iguazú y la Delegación Regional Nea, coordinados por una Consultora externa (Doc. Beatriz Rivero) mediante el aporte de un financiamiento externo (PROGRAMA DE DESARROLLO DE CORREDORES TURÍSTICOS. – Préstamo BID 2606-OC-AR) avanzaba en la búsqueda de consensos para elaborar el Plan de Uso Público del Parque Nacional Iguazú, participativamente y de cara a la sociedad, el amigote de Chipi, Lic. Ricardo OXENFORD (Asesor Ejecutivo de Planificación Estratégica, Ad Honorem, de la Presidencia de esta ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES) y posteriormente los vocales de la banda del Directorio, Luis JIMENEZ TOURNIER y Gerardo BIANCHI se reunían con la empresa concesionaria del Area Cataratas “Iguazú Argentina” para acordar una serie de obras millonarias, entre las que se destacan:
• Ampliación de la vía férrea a Garganta del Diablo
• Ampliación del balcón de garganta del diablo
• Nueva estación de trenes, frente al viejo hotel
• Ampliación de sanitarios
• Acceso para discapacitados al paseo inferior
En ese sentido, DENUNCIAMOS a ante la sociedad que NUEVAMENTE, en el marco de gobiernos saqueadores, el organismo encargado de velar por la conservación arremete contra ella, incumpliendo la normativa que garantiza el cumplimiento de los objetivos institucionales.

DESTACAMOS QUE:

• Se INCUMPLIÓ e INFRINGIÓ el Reglamento de Impacto ambiental de la APN (Resolución HD 203/2016):
1. Algunas obras requieren un Estudio de Impacto Ambiental y se realizó una evaluación de menor jerarquía (IIA)
2. Se alteró el procedimiento administrativo, el tramite no fue formalmente remitido a la Instancia técnica tal como lo indica el Reglamento de Evaluación Ambiental,
3. La evaluación fue aprobada en Casa Central desoyendo los cuestionamientos de las áreas técnicas de la Dirección Regional y del PN.
4. NO se realizó la evaluación expeditiva, esta habría mostrado que algunas de las obras son Proyectos tipo 1, que se implantaran en un área de alta sensibilidad ambiental, por lo cual se tendrían que haber rechazado de plano (por ejemplo, la doble vía o nuevo balcón de Garganta del Diablo.
5. Las obras se agruparon como ampliaciones, cuando en realidad algunas son nuevas obras
6. No se analizaron las 3 alternativas que establece el reglamento
• Las obras no se avienen a lo establecido en el Plan de gestión, que establece la necesidad de elaborar un plan de uso público y establecer capacidad de carga (no ampliar la capacidad receptiva) Sin embargo, en el proyecto se menciona como premisa fundamental para la ejecución de las obras, la posibilidad de recibir un mayor número de visitantes. Previo a analizar obras se debe establecer un límite al número de visitantes. Sin este límite, ninguna infraestructura será suficiente. Esto ha sido solicitado en todos los talleres elaborados en el proceso de elaboración del Plan de Uso Público del PNI.
• Durante 2018 se elaboró el plan de uso público del Parque Nacional Iguazú, pero como no contempla la construcción de infraestructura para ampliar la capacidad receptiva del área cataratas, sino, por el contrario, establecer límites a la cantidad de visitantes, las autoridades de la APN no lo han aprobado, a pesar de los compromisos asumidos con el BID, organismo que financio la contratación de una consultora para realizar esta actividad.
• El proyecto presenta una priorización que no sigue criterios operativos convenientes en relación con el mantenimiento de la calidad de la visitación, sino atiende a aspectos económicos de la empresa, de hecho, el tratamiento de efluentes ya está colapsado y la emisión de las aguas servidas al río Iguazú constituye delito ambiental, que ni la empresa ni la APN han atendido adecuadamente.
• La selva de ribera e islas del rio Iguazú, donde se insertan algunas de las obras, es uno de los ambientes con mayor diversidad del PN, que representa únicamente el 3% de la superficie protegida en el PNI, alberga el mayor número de especies arbóreas y especies endémicas de árboles y de otros grupos como orquídeas y vegetación reófila. Es un reservorio de especies vegetales raras y amenazadas, como asi también hábitat de numerosas especies de fauna que, al igual que en otras zonas costeras de grandes ríos, actúan como un concentrador de fauna especialmente los días de bajas temperaturas o durante las sequías. Este ambiente mejora la calidad del agua del río, ayuda a controlar los procesos erosivos y los pulsos de crecientes. La ribera es un ambiente muy frágil, por su escasa superficie y su diseño alargado, es un ecosistema vulnerable a grandes y pequeños disturbios. Que está en peligro para maximizar las ganancias de la empresa concesionaria y la APN.
• POR ULTIMO; estas obras se financiarán con el aumento del cobro de acceso, es decir que los visitantes pagaran las obras de los visitantes del futuro… para que cuando estén terminadas la empresa cobre por una inversión que NO realizo.

Algunas de estas obras, son necesarias, otras no, y otras requieren modificaciones al proyecto ya que, de lo contrario, generarían un impacto no admisible e irreparable al ambiente, en cuyo caso se debe cumplir con los procedimientos legales impuestos en la normativa, para que el Parque Nacional Iguazú siga siendo Patrimonio de la Humanidad y no el negocio de un puñado de CEOS que circunstancialmente están en la función pública.

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